miércoles, 30 de mayo de 2012

La Psicofesia | Capítulo XII

Capítulo XII: “Nace un nuevo demonio”

Van corrió hasta su casa y justo cuando llego a la puerta, se detuvo a llorar con desesperación y solo vomito. No podía lidiar con lo que sucedía a su alrededor, era simplemente demasiado para el. Fue entonces que recordó que su madre tenía en su poder las llaves de la casa de su tío; ya que supuestamente el seria el responsable de vigilar esa casa. Entró y fue directamente al cuarto de sus padres para tomar las llaves.

Arthur:
A dónde diablos crees que vas?! (Gritó al ver a Van subir rápidamente las escaleras)… Hey! Regresa en este instante!!!

Van ignoró a su padre y fue directamente al tocador de su madre, comenzó la búsqueda de las llaves, estaba tan nervioso que todo lo que tocaba, caía al suelo. Dejando un desastre hasta que encontró las llaves y trato de correr rápidamente hacia afuera pero, tan pronto como salió al pasillo, su padre ya lo esperaba ahí.

Arthur:
No iras a ninguna parte jovencito, no hasta que me expliques donde rayos pasaste la noche.

Van:
No tengo tiempo… en este momento papá… (Bajando su mirada).

Arthur:
Eso es suficiente jovencito! De hoy en adelante me trataras con respeto! (Cacheteando a Van en la mejilla izquierda).

Van, devorado por la locura levanto su rostro lleno de odio atrapado en el interior a través de la presión y las emociones de los eventos pasados, su rostro, pálido y con ojos enrojecidos; En ese momento, Arthur se dio cuenta, que Van se encontraba cubierto en sangre.

Van:
Dije… que no tengo tiempo!!! (Mientras la últimas palabras escapaban de sus labios, las paredes parecían temblar).

Arthur:
Van… (Extremadamente sorprendido) Lo… lo siento (Ahora con miedo).

Van:
No importa ahora, no lo puedes detener… (Caminando hacia Arthur).

Arthur:
Van… Van… (Retrocediendo en miedo).

Van:
Este es el fin…

Arthur:
Tu… tú no eres mi hijo… aléjate!

Van:
Que harás si no me alejo?...

Arthur:
(Volteando hacia la ventana al final del pasillo y casi llorando en miedo) Ayuda!!!... Ayuda!!!... Aléjate!! Te digo!!! (Girando hacia Van).

Mientras Van se acercaba a Arthur cada vez más cerca, caía en miedo cada vez más profundo hasta que su espalda golpeo la ventana, rompiéndola; cayendo de ella. Van, se acerco al borde de la ventana rota y observo, aun ahogado en odio, hacia abajo viendo el agonizante cuerpo de su padre. Sintió el viento tocando su rostro y cerro sus ojos para disfrutarlo. De alguna manera esto lo hizo perder la palidez en la piel y mientras abría lentamente los ojos, estos recuperaron su color normal. Observó el cuerpo de su padre nuevamente y cayendo de rodillas, comenzó a llorar.

Van:
Papá… (Llorando).

En su lamento, aleatoriamente volteo su mirada hacia la calle que fácilmente se podía observar por la ventana y ahí se encontró con un Alex paralizado por los eventos que acababa de presenciar. Tan pronto como Alex noto a Van, corrió aterrorizado. Van intento bajar rápidamente a la calle para detenerlo pero, era demasiado tarde.

Confundido como nunca antes en su vida, Van tomo lo que fuera que le quedaba de integridad y decidió ir a la casa de su tío Vince. Una vez ahí, comenzó su búsqueda en todos los cajones y guardarropas hasta que, en uno de ellos, encontró lo que  buscaba… un revolver.

Van:
Nunca pensé que llegaría a esto… es todo esto real?... es esto un sueño? Estaré aun dormido?...

Isabella:
(Hablando por teléfono, llorando) Courtney!!! Courtney, esta Van ahí contigo???

Courtney:
Sra. Lamark, está usted bien? Que sucede?…

Isabella:
Donde esta mi hijo??!!! Acabo de llegar a casa y… oh dios!!!...

Courtney:
Sra. Lamark, Que pasa? Por que llora?

Isabella:
Arthur! Arthur esta muerto!!!…

Courtney:
Oh! Dios mío…

Isabella:
Y yo… yo… no puedo encontrar a Van en ninguna parte!

Courtney:
Sra. Lamark, yo… yo no le he visto desde esta mañana pero no se preocupe, yo lo encontrare…

Isabella:
Por favor, es que no se qué hacer (Aun llorando).

Courtney:
No se preocupe, lo encontrare… (Colgando).

Van tomó el revólver y lo coloco en uno de sus bolsillos, salió de la cas dejando el desorden que provoco, detrás y en el olvido. Camino y camino buscando por una esquina distante y olvidad donde pudiera estar solo. Y, una vez que encontró donde no se encontraba alma alguna alrededor, una calle olvidada donde algunas fabricas de manufactura se habían establecido, entro a una de las bodegas abandonadas. Sacó el revólver y lo apunto a su frente. Con desesperación y sudor, la palidez lo ataco de nuevo y un respiro pesado también. Intento jalar el gatillo cerrando los ojos pero no pudo, la imagen del frio cuerpo sangrante de Lyn no lo dejaba.

Sly:
(Saliendo de la oscuridad de las paredes) Vamos, hazlo, solo… hazlo.

Van:
(Bajando el revólver, pero sin soltarlo) Por que?... Porque yo? Porque me haces esto?...

Sly:
Es simple, tú tienes un don, pero no eres el único. Nosotros, los hijos de la luz, somos los que medimos a los dotados, somos la razón, la pureza del mundo y nuestro trabajo en el mundo es protegerlo de las almas caídas como la tuya…

Van:
Como puedes estar tan seguro?...

Sly:
Quieres decir que como sabemos que tú eras al que buscábamos? Es fácil, como lo dije antes, no eres el único, podre no verlo con mis ojos, pero puedo ver a través de la carne, ese es my don…

Van:
Don?!!! Esto no es un don!!! Es una maldición que solo ha destruido mi vida!

Sly:
Por eso debes sacrificarte, para no herir más a la humanidad…

Van:
No…

Sly:
Vamos, solo jala el gatillo y termina esto!

Van:
No! (Contestando con odio y coraje, apuntándole a Sly con el revólver mientras que otras dos personas vestidas igual a Sly salieron de entre la  oscuridad de la pared) Estas equivocado; no soy a quien estas buscando…

Sly:
Deja de mentirte, vamos, es inútil.

Van:
No te dejare hacerlo!!! (Volviéndose pálido y con ojos enrojecidos de nuevo mientras que una fuerte corriente de viento soplaba de la nada).

Sly se sorprendió unos segundos por el evento, y después reaccionando intentó golpear a Van, forzándolo a tirar el revólver con el golpe.

Van:
Yo te mostrare mi verdadero destino!

Tocando a Sly en la frente con su mano, este cayo paralizado de rodillas en el piso, mientras Van repetía esto con los otros dos misteriosos hombres.

Después giró de espalda y de alguna manera sus ojos y tono de piel volvieron a la normalidad con una pequeña lágrima desprendiéndosele, tomo el revólver y salió, dejando a los paralizados asesinos detrás.

Sly y los otros entonces vieron con terror como un ser misterioso con una espada en la mano cortó sus cuerpos, una visión que no podían creer y los entumeció aun más.

Mientras Van salía, otra persona entraba, la oscuridad impedía que los paralizados asesinos lo reconocieran, y tan pronto como los dotados ojos de Sly logro verlo el terror lo invadió nuevamente.

Sly:
No! No puede ser! Tu… tu…

Demonio:
Estaban equivocados…

Sly:
Pero… pero… yo…

Demonio:
No te preocupes, lo haré rápido… (Desenvainando una espada, la misma espada que Courtney pudo ver en el auto de Lance, y la extendió frente a los asesinos).

Cortando sus cuerpos como lo previeron en sus visiones, ríos de sangre volaron en el aire mientras los 3 cuerpos caían en el suelo, el demonio, que fuese el mismo demonio con el que Van había hablado en la bodega días antes, camino en la misma dirección en la que Van había salido.





<< 37 >>
Volumen 2: "El Libro de Ecipse" 25.07.12

No hay comentarios:

Publicar un comentario