Capítulo III: “El comienzo del eclipse”
Aun sin ninguna pista del horror que los ojos de Van verían,
regreso a casa soñando despierto con la nueva esperanza de amor que sintió.
La Madre de Van:
Hola Van, como te fue?
Van:
Mama, no te vi…
La Madre de Van:
Supongo entonces que fue un
buen día.
Van:
Pues fue un día difícil pero
al final todo se solucionó.
La Madre de Van:
Me alegra.
Van entonces tomo las escaleras hacia su cuarto,
cuando de pronto, vio a su padre con una expresión seria en el rostro y se podría
decir que hasta enojo.
El Padre de Van:
La viste no es así?
Van:
(Intentando evitar su rostro)
Que???
El Padre de Van:
Esa amiga tuya… Courtney!
Van:
Papá, Courtney es mi novia…
El Padre de Van:
Sabes que no me agrada; ella
es una mala influencia, desde que has estado “jugando” con ella tus notas han
bajado.
Van:
Eso no es verdad.
El Padre de Van:
Cuando entenderás hijo, ella
no te traerá nada bueno.
Van:
Quien eres tú para decirme
con quien puedo o no estar?!
El Padre de Van:
No me levantes la voz
muchacho!
Van:
Lo hare cuando dejes de
meterte en mi vida!
La Madre de Van:
Deténganse los dos!!!
(Gritando desde no muy lejos) Arthur, ven acá, tu cena esta lista.
El Padre de Van
(Arthur):
En seguida voy querida (Y
con odio en los ojos siguió caminando hacia abajo).
Van:
(Murmurando) Te odio…
Entonces siguió subiendo a su cuarto y mientras
cerraba la puerta; pudo escuchar como sus padres discutían. Su Madre aprobaba su
relación con Courtney pero su Padre aun no, y como las madres hacen, estaba
defendiendo a su hijo.
Al caer la noche y con una vela como única luz en el
casi oscurecido cuarto, Van escribía en su libreta, justo frente a la ventana
de donde la luna podía ser vista escondida tras un par de nubes que parecían encantadas.
En una extraña casi clavada manera de escribir, Van, dejaba todo su odio y
enojo en dichas paginas.
Juró no dejar que su Padre interfiriera con su relación
con Courtney; esa era la última vez que soportaría tales insultos de su Padre. Y
mientras la noche progresaba Van fue vencido por el cansancio y se quedó
dormido.
Arthur:
Van! Van! Perdóname!
Van:
Papá!?
Arthur:
Ayúdenme!
Van:
Papá, porque huyes de mi?...
Arthur:
Atrás! Demonio! Tú no eres
mi hijo!
Van:
Pero, papa, soy yo.
Arthur:
Ayuda! Quien sea!!!
Van:
Papá! Soy yo, no lo ves?...
Soy Van, estamos en nuestra casa!
Con un tremendo miedo en sus ojos, Arthur, buscaba
desesperadamente un lugar para esconderse en el segundo piso, hasta quedar
atrapado como un ratón en el pasillo. Estaba tratando desesperadamente de
llamar por ayuda desde la ventana del pasillo, que por cierto, era la ventana más
grande de toda la casa. Van, envuelto en la confusión estaba caminado cuidadosa
y lentamente hacia su Padre.
Van:
Papá?... Que sucede?...
Arthur:
Atrás! Atrás demonio!
Mientras Arthur caminaba hacia atrás, hacia la ventana
del pasillo con sus ojos pegados en Van, una mirada de horror, gritando
silenciosamente en miedo, se podía escuchar las paredes temblar, y tan pronto
como su espalda toco la ventana, se quebró.
Con los ojos dilatados Van grito “Nooooooo!” mientras corría
hacia la ventana tratando de salvar a su Padre de caer, pero era demasiado
tarde, pudo ver el cuerpo de su Padre en el patio delantero, muerto pero con la
misma mirada de terror en sus ojos. En ese preciso momento Van solo podía hacer
una cosa, gritó “Mama!”.
La Madre de Van:
Van…? Van…? Despierta…
Van:
Mamá…?
La Madre de Van:
Estas bien?…
Van:
Tuve… tuve una pesadilla, es
todo.
La Madre de Van:
Estas seguro? Estas quemándote
en fiebre, sabes…
Van:
Isabella… Estoy bien.
La Madre de Van
(Isabella):
Más vale que te tomes estas píldoras,
tienes escuela mañana y son las dos de la mañana, deberías estar bien para
mañana.
Van:
Madre, son las dos de la mañana
eso significa que iré a la escuela en unas horas no mañana (Con una risa
burlona).
Isabella:
Oh… chico listo, supongo que
entonces estas bien.
Van:
Buenas noches mama.
Isabella:
Pensé que ya era de mañana
(Con la misma risa burlona).
A la siguiente mañana, Van se dirigió a su escuela, aun
pensando en el extraño sueño que tuvo, eso fue hasta que alguien chocó con él
mientras miraba el piso.
Van:
Que demo…
Extraño:
Oh, disculpa, fue culpa mía.
Van:
De hecho fui yo quien no
estaba prestando atención al camino.
Extraño:
Lance, Lance Newland (Extendiendole
la mano a Van).
Van simplemente siguió caminando.
Lance:
Vaya! Ahora se a que te referías
con no poner atención…
Van se detuvo.
Van:
Disculpa… tienes razón… (extendiéndole
la mano de vuelta a Lance) Mi nombre es Van, Van Lamark.
Lance:
Un placer, disculpa, podrías
ayudarme a encontrar mi aula?
Van:
(Observando completamente a
Lance) No eres un poco grande para estar en la secundaria?
Lance:
(Con pena) Yo… yo me salí de
la escuela hace ya bastante…
Van:
Cuántos años tienes? Si… no
es mucho preguntar?
Lance:
No lo es, tengo 20.
Van:
Vaya!
Lance:
Lo sé… cuantos tienes tu?
Van:
16.
Lance:
Eso es razonable.
Van:
Disculpa?
Lance:
No, nada…
Van:
Así que, cual es el numero
de tu aula?
Lance:
Uhhhh…. Es 405.
Van:
Vaya! Eso es extraño…
Lance:
Perdón?
Van:
Esa es mi aula.
Lance:
Supongo entonces que seremos
compañeros.

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