miércoles, 28 de marzo de 2012

La Psicofesia | Capitulo III

                                                   (Imagen no oficial del capítulo 3)


Capítulo III: “El comienzo del eclipse”

Aun sin ninguna pista del horror que los ojos de Van verían, regreso a casa soñando despierto con la nueva esperanza de amor que sintió.

La Madre de Van:
Hola Van, como te fue? 

Van:
Mama, no te vi… 

La Madre de Van:
Supongo entonces que fue un buen día. 

Van:
Pues fue un día difícil pero al final todo se solucionó. 

La Madre de Van:
Me alegra. 

Van entonces tomo las escaleras hacia su cuarto, cuando de pronto, vio a su padre con una expresión seria en el rostro y se podría decir que hasta enojo.

El Padre de Van:
La viste no es así?

Van:
(Intentando evitar su rostro) Que??? 

El Padre de Van:
Esa amiga tuya… Courtney! 

Van:
Papá, Courtney es mi novia… 

El Padre de Van:
Sabes que no me agrada; ella es una mala influencia, desde que has estado “jugando” con ella tus notas han bajado. 

Van:
Eso no es verdad. 

El Padre de Van:
Cuando entenderás hijo, ella no te traerá nada bueno. 

Van:
Quien eres tú para decirme con quien puedo o no estar?! 

El Padre de Van:
No me levantes la voz muchacho! 

Van:
Lo hare cuando dejes de meterte en mi vida! 

La Madre de Van:
Deténganse los dos!!! (Gritando desde no muy lejos) Arthur, ven acá, tu cena esta lista. 

El Padre de Van (Arthur):
En seguida voy querida (Y con odio en los ojos siguió caminando hacia abajo). 

Van:
(Murmurando) Te odio…

Entonces siguió subiendo a su cuarto y mientras cerraba la puerta; pudo escuchar como sus padres discutían. Su Madre aprobaba su relación con Courtney pero su Padre aun no, y como las madres hacen, estaba defendiendo a su hijo. 

Al caer la noche y con una vela como única luz en el casi oscurecido cuarto, Van escribía en su libreta, justo frente a la ventana de donde la luna podía ser vista escondida tras un par de nubes que parecían encantadas. En una extraña casi clavada manera de escribir, Van, dejaba todo su odio y enojo en dichas paginas. 

Juró no dejar que su Padre interfiriera con su relación con Courtney; esa era la última vez que soportaría tales insultos de su Padre. Y mientras la noche progresaba Van fue vencido por el cansancio y se quedó dormido.
Arthur:
Van! Van! Perdóname! 

Van:
Papá!? 

Arthur:
Ayúdenme! 

Van:
Papá, porque huyes de mi?... 

Arthur:
Atrás! Demonio! Tú no eres mi hijo! 

Van:
Pero, papa, soy yo. 

Arthur:
Ayuda! Quien sea!!! 

Van:
Papá! Soy yo, no lo ves?... Soy Van, estamos en nuestra casa! 

Con un tremendo miedo en sus ojos, Arthur, buscaba desesperadamente un lugar para esconderse en el segundo piso, hasta quedar atrapado como un ratón en el pasillo. Estaba tratando desesperadamente de llamar por ayuda desde la ventana del pasillo, que por cierto, era la ventana más grande de toda la casa. Van, envuelto en la confusión estaba caminado cuidadosa y lentamente hacia su Padre.

Van:
Papá?... Que sucede?... 

Arthur:
Atrás! Atrás demonio!

Mientras Arthur caminaba hacia atrás, hacia la ventana del pasillo con sus ojos pegados en Van, una mirada de horror, gritando silenciosamente en miedo, se podía escuchar las paredes temblar, y tan pronto como su espalda toco la ventana, se quebró. 

Con los ojos dilatados Van grito “Nooooooo!” mientras corría hacia la ventana tratando de salvar a su Padre de caer, pero era demasiado tarde, pudo ver el cuerpo de su Padre en el patio delantero, muerto pero con la misma mirada de terror en sus ojos. En ese preciso momento Van solo podía hacer una cosa, gritó “Mama!”.

La Madre de Van:
Van…? Van…? Despierta… 

Van:
Mamá…?

La Madre de Van:
Estas bien?…

Van:
Tuve… tuve una pesadilla, es todo.

La Madre de Van:
Estas seguro? Estas quemándote en fiebre, sabes…

Van:
Isabella… Estoy bien.

La Madre de Van (Isabella):
Más vale que te tomes estas píldoras, tienes escuela mañana y son las dos de la mañana, deberías estar bien para mañana.

Van:
Madre, son las dos de la mañana eso significa que iré a la escuela en unas horas no mañana (Con una risa burlona).

Isabella:
Oh… chico listo, supongo que entonces estas bien.

Van:
Buenas noches mama.

Isabella:
Pensé que ya era de mañana (Con la misma risa burlona). 

A la siguiente mañana, Van se dirigió a su escuela, aun pensando en el extraño sueño que tuvo, eso fue hasta que alguien chocó con él mientras miraba el piso.

Van:
Que demo…

Extraño:
Oh, disculpa, fue culpa mía.

Van:
De hecho fui yo quien no estaba prestando atención al camino.

Extraño:
Lance, Lance Newland (Extendiendole la mano a Van).

Van simplemente siguió caminando.

Lance:
Vaya! Ahora se a que te referías con no poner atención…

Van se detuvo.

Van:
Disculpa… tienes razón… (extendiéndole la mano de vuelta a Lance) Mi nombre es Van, Van Lamark.

Lance:
Un placer, disculpa, podrías ayudarme a encontrar mi aula?

Van:
(Observando completamente a Lance) No eres un poco grande para estar en la secundaria?

Lance:
(Con pena) Yo… yo me salí de la escuela hace ya bastante…

Van:
Cuántos años tienes? Si… no es mucho preguntar?

Lance:
No lo es, tengo 20.

Van:
Vaya!

Lance:
Lo sé… cuantos tienes tu?

Van:
16.

Lance:
Eso es razonable.

Van:
Disculpa?

Lance:
No, nada…

Van:
Así que, cual es el numero de tu aula?

Lance:
Uhhhh…. Es 405.

Van:
Vaya! Eso es extraño…

Lance:
Perdón?

Van:
Esa es mi aula.

Lance:
Supongo entonces que seremos compañeros.


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Volumen 2: "El Libro de Ecipse" 25.07.12

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